Sobre nosotros: Delicias del aove

Dos raíces, un mismo camino

Antonia y Ildefonso no empezaron con una gran fábrica ni con grandes campañas. Empezaron como empiezan los proyectos que duran: con raíces, con trabajo y con una idea clara.

Antonia Sevilla

Creció ligada al campo y a los veranos en La Fuente Polo, unos huertos familiares donde aprendió a mirar la tierra con respeto junto a su abuelo Paco y su abuela Josefa

Con el tiempo, ese vínculo se completó con rigor académico: se licenció en Medio Ambiente en la Universidad de Córdoba, enamorada del equilibrio entre naturaleza y vida rural. Esa misma mirada —la del cuidado y la del detalle— es la que hoy guía los procesos, la documentación y el «hacer bien las cosas aunque no se vea».

Ildefonso Díaz

«Ilde», viene de una historia también muy de pueblo. Vecino de Torreperogil, su familia siempre ha sido muy querida en Sabiote.

Su padre, conocido como «El Maestro Albardonero», tuvo allí su albardonería hace casi 50 años: un oficio de los de antes, de manos firmes y palabra seria. Ilde se curtió trabajando en el campo y conoció el olivar desde dentro —madrugadas, faena dura, cosechas—, primero como oficial de almazara y después como regador en una comunidad de olivos. Emprendedor por naturaleza, siempre mantuvo una relación especial con el cliente: la palabra, el saludo, la confianza.

El origen de todo

Cuando construyeron su vida juntos apareció una idea sencilla: crear productos ligados al AOVE y al olivar, algo auténtico y con sentido. Al principio, Ilde trabajaba artesanía de madera de olivo y la vendían recorriendo la zona. Recuerdan con cariño a sus primeros clientes: el primero en Cazorla, y después en Úbeda y Baeza, ciudades que siempre llevarán en el corazón.

Pero llegó un momento en que todo cambió. La economía apretó y lo que parecía estable dejó de serlo. En lugar de rendirse, hicieron lo que siempre han hecho: adaptarse. Así nacieron los primeros jabones de AOVE, inspirados en una receta casera heredada de la abuela Josefa. Gustaron, pero para venderlos de verdad había que hacerlo con legalidad y rigor. Ahí entró Antonia: papeles, registros, responsabilidad técnica. El proyecto dejó de ser una idea bonita para convertirse en una empresa real.

Con el tiempo, ese camino se convirtió en Cosmética Olivo: artesanal pero seria, humana pero profesional. Primero unos pocos clientes, luego decenas, y hoy casi 2.000 por toda España.

cosmetica olivo

Nace Delicias del AOVE

Ese recorrido no solo es pasado. Es el motor de lo que viene.

Por eso nace Delicias del AOVE S.L.: una casa común para todo lo que hacen y todo lo que quieren construir. Un portal especializado en productos elaborados con AOVE, donde conviven distintas marcas con un mismo origen: el olivar, el esfuerzo y el deseo de ofrecer algo de verdad.

delicias del aove
MARCAS

Las marcas que lo forman

Dentro de Delicias del AOVE vive una historia muy especial: ROSCOLIVO, un rosco elaborado con AOVE, yogur, harina y huevo. No es «un bizcocho más». Es una receta familiar de esas que se repiten durante años, y que un día dio un salto bonito: sus hijas ganaron un premio en un concurso infantil de cocina con AOVE. Ese rosco resume lo que son: familia, tradición, constancia y alegría.

Y junto a Roscolivo crecen las otras líneas:

delicias del aove - Roscolivo
delicias del aove - Skinnaturecare
Olivepetcare - delicias del aove
Oleopharma - Reparador Labios y nariz

Dónde estamos y hacia dónde vamos

Antonia e Ilde están donde siempre quisieron estar: trabajando juntos, en su lugar, creando productos con sentido.

Su horizonte es claro: crecer sin perder el origen, llegar a más hogares y demostrar que desde un rincón rural se pueden hacer cosas grandes cuando se hacen con verdad.